Nombre común: Diamante mandarín.
Nombre científico: Poephila (Taeniopygia)
guttata.
Descripción: Ave
perteneciente al orden de los Paseriformes, y dentro de este a la
familia de los Estríldidos. Este ave mide entre 10,75 cm. y 11,50 cm.
de longitud (tamaños permitidos para que el ave sea apta para
exposición, puede haber ejemplares mayores o menores). El macho
presenta la cabeza y el cuello de color azul grisáceo o azul acero,
esta tonalidad varía hasta tomar un tono castaño en las alas y el
dorso. El pico y las patas son de un intenso color rojo anaranjado y
está bordeado por una delgada franja de plumas negras que se extiende
desde la mitad de la parte superior del pico a la mitad de la parte
inferior del mismo. El ojo es negro con un iris castaño - rojizo. Bajo
el ojo y en sentido perpendicular aparece otro fino trazo negro que
delimita junto con la línea de igual color del pico una banda de color
blanco. Tras la línea del ojo aparece una mancha auricular de intenso
color castaño rojizo. La garganta y la parte superior del pecho son de
color gris azulado con un barrado en negro. Bajo este barrado se
extiende una amplia banda de color negro que va de un flanco a otro.
El resto del pecho y el abdomen es de color blanco sucio (en realidad
las plumas coberteras son blancas, pero como el plumaje que hay debajo
es gris aparece esta tonalidad). En los muslos y el orificio anal
aparece un cierto matiz dorado. Las plumas de la cola son blancas con
un barrado negro. Los flancos son castaños y profusamente moteados de
blanco.
La coloración de la hembra difiere de la del macho por carecer de
manchas auriculares y del barrado negro del pecho. Tampoco aparece la
coloración en los flancos, ni el moteado, y el pico esta algo menos
coloreado (esto último apenas distinguible).
Los individuos jóvenes presentan una coloración similar a la hembra
pero el pico no es rojo, sino negruzco.
Existen dos subespecies de Diamante mandarín; P. guttata guttata
y P. guttata castanotis.
El Diamante mandarín es un pájaro sociable que en la
naturaleza se reúne en bandadas de 25 a 100 parejas. Habita en zonas
de praderas con arbustos espinosos del género Triodia y pequeños
bosques de acacia australiana. Se ha adaptado bastante bien a la
supervivencia en condiciones desérticas o semidesérticas. Una vez que
forma una pareja esta se mantiene hasta que uno de los ejemplares
muere. Aprovecha las épocas de lluvias en las que proliferan los
insectos y la vegetación herbácea para criar. Como curiosidad se puede
decir que a diferencia de otras aves bebe succionando el agua; esto le
permite beber más rápido (menos tiempo expuesto en los abrevaderos) y
además aprovechar el agua depositado en gotas sobre hojas o en
hendiduras de las piedras.
Estos pájaros son muy precoces, y pueden criar ya a la edad de tres
meses, aunque en cautividad no se recomienda cruzarlos hasta los
nueve. Son igualmente muy prolíficos, pudiendo efectuar un gran número
de puestas al año (el récord en cautividad esta en 19 puestas de modo
sucesivo) aunque no es recomendable permitirles que lleven a cabo más
de tres puestas anuales. El número de huevos oscila entre 2 y 8, uno
por día, siendo lo normal 5. Sus dimensiones medias suelen ser de 15
mm. y son de color blanquecino. Tanto el macho como la hembra
participan en la elaboración del nido, aunque en algunos casos el
primero puede limitarse a acarrear materiales. Fabrican el nido con
briznas de hierba, con un recubrimiento interno más suave de plumas,
pelos, o briznas. A veces pueden construir una especie de cúpula. En
su hábitat se caracterizan por aprovechar cualquier lugar para anidar
(incluso el suelo) y han mantenido esta costumbre; aprovechan
cualquier recipiente, incluso bebederos o comederos. Lo ideal es una
caja de puesta de 13 cm. x 13 cm. x 13 cm. con un orificio de entrada
y una pequeña percha bajo él. Algunos criadores prefieren que el
frontal sólo este cubierto hasta la mitad de su altura para una mejor
observación de lo que ocurre. Hay que disponer al menos dos cajas por
pareja en distintos lugares para que elijan el mejor. Una vez que se
ha completado el nido y se ha iniciado la puesta hay que retirar el
material de construcción pues el macho puede seguir añadiéndole y
sepultar algún huevo. Tanto macho como hembra se turnan en la
incubación. El relevo se produce fuera de la caja nido. Por la noche
ambos duermen en el interior. La incubación comienza desde la puesta
del 4º huevo y se prolonga durante 12 a 16 días. Los pollos permanecen
en el nido durante 3 semanas tras las cuales salen de él pero vuelven
a dormir y siguen siendo alimentados por los padres. Tras diez días se
produce la emancipación.
El diamante mandarín se introdujo en la avicultura alrededor del año
1860, casi al mismo tiempo que el periquito barrado. El que se haya
criado durante tantos años ha dado lugar a que aparezcan y se
estabilicen múltiples mutaciones de color. La primera mutación, el
Blanco apareció en 1927 en Australia. Desde entonces su número ha
aumentado espectacularmente. Las mutaciones actualmente reconocidas
por la FOCDE son: Plateado, Espalda Clara, Bruno, Crema, Isabel,
Masque, Blanco, Pío, de Pico Amarillo, Pingüino, de Flancos Rojos, de
Pecho Negro, de Pecho Rojo, Mejillas de Plomo, Máscara Negra y Albino.
Distribución: La
subespecie P. guttata guttata se encuentra en las Islas Menores
de la Sonda (Timor y otras). La subespecie P. guttata castanotis
se encuentra en toda Australia excepto las zonas lluviosas de la costa
(Nueva Gales del Sur y Victoria).
Alojamiento: Es un ave que
se adapta bien tanto a la pajarera como a la jaula si es lo
suficientemente espaciosa. Las pajareras a emplear son similares a las
de otros Estríldidos con los cuales puede convivir en ellas. Respecto
a las jaulas a emplear con estas aves son preferibles aquellas de tipo
cajón. Unas dimensiones de 90 cm. de largo por 45 de ancho y 45 de
profundidad permiten a estas aves realizar el suficiente ejercicio
como para mantenerse sanas. La jaula debe de contar con tres perchas
situada a la mitad de la altura de la jaula, una en el centro y las
otras a los extremos. Como siempre es preferible que las perchas
tengan un grosor variable para que el pájaro ejercite las patas. El
número de bebederos y comederos tendrá que ser suficiente para que no
haya peleas, aunque debido al carácter gregario de estas aves esto es
infrecuente, y suele bastar con uno de cada. Las jaulas tipo cajón son
preferibles porque tienen todos sus lados protegidos menos el frontal,
lo que da mayor seguridad al ave y además reduce el riesgo de que esta
se vea sometida a corrientes. Este tipo de jaulas suele encontrarse en
el comercio bajo la denominación "jaula de criador". No hay que
olvidar disponer un recipiente con cascajo, que es esencial para que
las aves puedan triturar en sus mollejas las semillas de las que se
alimentan. El suelo puede recubrirse con papel o una mezcla de arena y
arena absorbente para gatos.
A diferencia de la Psitácidas estas aves suelen respetar las plantas
que coloquemos, así que podemos adornar la jaula con plantas en
macetas (cuidado, que no sean venenosas). Es recomendable que durante
la noche las aves cuenten con una luz de baja intensidad que les
proporcione la suficiente claridad como para que si se bajan de la
percha o se asustan, vean hacia donde vuelan y no se produzcan
accidentes desagradables. Los diamantes mandarines son aves
desconfiadas y no nos dejaran acercarnos a ellos tanto como otras. Es
recomendable que la jaula cuente con una bandeja deslizante en el
suelo para facilitar la limpieza.
Alimentación: Todos los
Estríldidos son aves granívoras, esto es, se alimentan de semillas, y
el diamante mandarín no es una excepción. Es importante saber que
estas aves se acostumbran a comer los distintos tipos de semillas
cuando son pollos. Si la dieta del pollo no fue variada, tendremos un
ave mala comedora, que sólo aceptara unos pocos o incluso un único
tipo de semilla. La columna vertebral de la dieta de estas aves la
constituyen los hidratos de carbono. Hasta un 80 % del alimento que
les suministremos debe de estar constituido por estos. Por tanto
debemos de proporcionarles semillas ricas en estos. Las preferidas son
el mijo blanco, el mijo amarillo y el mijo en rama. Este último
constituye, además de un buen alimento, un entretenimiento para el
ave. Se le puede suministrar tal cual o previamente remojado en agua
dulce durante 24 horas.
Además de hidratos de carbono, el ave necesita una fuente de
proteínas, en especial, en determinadas situaciones fisiológicas como
la cría o la muda. Así mismo es importante que los pollos en
crecimiento dispongan de una fuente de proteínas. Como semillas ricas
en estas podemos citar el lino, la colza, el cáñamo y la nigeriana.
Además de proteína de origen vegetal podemos suplementar la dieta de
nuestras aves con proteína de origen animal. Nuestras aves agradecerán
que de vez en cuando les demos algún insecto o lombriz, y el
suministro de estas presas es especialmente importante durante la
cría. Puede dárseles también alimentos como queso o yema de huevo en
forma de pasta y pan remojado en leche.
También se debe proporcionar una fuente de grasas a nuestros pájaros,
pero ojo, nunca debemos de abusar de estas o la salud de nuestras
mascotas se verá afectada. El suministro de grasas cobra especial
importancia durante las épocas frías y la cría. Se pueden emplear
semillas ricas en grasas como la colza.
Las vitaminas y minerales son así mismo esenciales para la buena salud
de estos pájaros. Semillas como la nigeriana o la colza son ricas en
minerales, aunque sus contenidos en calcio son insuficientes. Es
necesario proporcionar un aporte extra de calcio en forma de jibias de
sepia, cascajo de ostras... Durante la época de puesta y con los
pollos en crecimiento podría incluso recurrirse a suplementar a las
hembras y pollos con glutamato de calcio. Las vitaminas que las aves
necesitan pueden suministrárseles de manera natural mediante verduras
o frutas, que aceptan gustosas. Entre las verduras tienen especial
predilección por la pamplina, la lechuga, el apio, la escarola y el
diente de león. Hay que fijar las verduras de alguna forma a la hora
de suministrárselas, puesto que si no pueden llegar a usarlas para
hacer el nido. Las frutas más apropiadas son naranjas, manzanas, peras
(ricas en yodo) y hortalizas como la zanahoria, que pueden cortarse
para hacer una especie de ensalada que regaremos con miel. Esta
ensalada no se puede dejar más que unas horas pues es un medio ideal
para la proliferación de bacterias.
Las semillas germinadas son ricas en proteínas y vitaminas,
constituyendo una golosina y magnífico suplemento. Como siempre cabe
resaltar que existen en el mercado mezclas ya preparadas especiales
para Estríldidos.